Apuntes, Arte

Rancière ‘El viraje ético de la estética y la política’

¡Buenas tardes!

Hoy os traigo algo diferente a lo que suelo traer. Si el tema de hoy va a ser más relacionado con la filosofía en el arte, no es por otra cosa que para repasar yo misma este tema y para ayudaros a quienes también lo necesitéis. Agarraros fuerte los que no sepáis de qué hablo… ¡Aunque quizá os interese!

Lo que vais a leer a continuación es una especie de resumen de este texto de Rancière, este resumen está realizado tomando apuntes de la clase de la profesora Cristina Calero, pero adaptándolo a mí.


Para empezar, Rancière nos habla de ética, pero en este caso no se está refiriendo a esta como juicio moral, si no como una forma de ser o relacionarse con el entorno. A lo que hace alusión es a lo que él denomina indistinción creciente, esto es muy importante en su texto y es la idea principal en la que se basa. Una indistinción creciente que es cada vez más amplia.

Pero deberíamos saber entre qué se provoca esta indistinción:

Esta indistinción se provoca entre lo que debería ser: la ley y el derecho- y lo que verdaderamente es.

Lo que parece es que cada vez estuviéramos menos capacitados para distinguir estos dos hechos y hubiera más confusión con esta distinción, algo que podemos ver cada día en muchos ámbitos. Os pongo un ejemplo:

Los gobiernos hablan de paz y se crean lazos con países en dificultad; pero se venden armas legalmente e incluso se estimula esta venta, ya que es uno de los mercados más importantes. El resultado: Conflicto, guerra y violencia, en esos mismos países a los cuales se les manda ayuda. Todo esto confunde más y crea indistinción entre lo que debe ser y lo que es. ¿Qué es lo que debe ser? Que se ayuda al necesitado ¿Qué es lo que verdaderamente es? Que el mismo que ayuda al necesitado es el que estimula su desgracia.

Espero haberme explicado bien.

Otro ejemplo sería el tema de ayudar al medio ambiente: Se nos enseña desde pequeños, nos aturullan a anuncios, esto hace referencia a lo que debería ser, pero lo que realmente es, es que se nos empuja a consumir o usar plásticos, y de nuevo la indistinción: Me dices que cuide el medio ambiente, pero también me dices que compre X producto envasado con plástico. Todo esto, sin darnos cuenta (que es lo peor) crea una confusión muy grande (lo que Rancière llama indistinción creciente).

Además esta falta de consciencia real sobre lo que realmente ocurre y las acciones que se llevan a cabo se ha convertido en trauma que nos aleja de la verdad.

¿Por qué se produce este trauma/inconsciencia a cerca de la indistinción?

Porque ya hay dificultad para distinguir entre los inocentes y los culpables. ¿Quiénes son los culpables? ¿Los que venden armas? ¿O los que legalmente estimulan ese comercio? O quizá se promueve la pobreza para depender de la producción industrial de países desarrollados…

Está claro que hay una realidad de ‘lo que es’ que no llegamos a ver, ya que creamos una supuesta sociedad del consenso (donde todos estamos de acuerdo), de lo que ‘debería ser`, cuando en realidad es una clara indistinción y esta indistinción en política se manifiesta en el consenso, sociedad ética en la que todo el mundo está de acuerdo – cuando en realidad no es así –

Por último, otra indistinción en política sería el ‘terror’ que se mueve por debajo del consenso. Este terror se produce por considerar al excluido (aunque supuestamente está incluido en la sociedad ética) una amenaza. Se ayuda al excluído pero se considera amenaza.

El problema viene porque la indistinción hace desaparecer el disenso, un disenso que es indispensable en la sociedad, y de donde viene la distinción. Es decir, el consenso solo trae indistinción, no se dialoga, no se debate ni se discrepa. El disenso trae diálogo, diferentes puntos de vista y es lo que permite que haya una distinción, distinguir entre lo que ‘debería ser’ y lo que ‘realmente es’. Con todo esto la conclusión que podemos sacar es que lo que no interesa es el debate, el disenso y saber distinguir.

Una vez hayáis leído hasta aquí, os preguntaréis ‘Vale, y qué tiene que ver esto con el arte’. Aquí viene lo difícil, aplicar esto a una obra de arte. Un ejemplo donde se podría aplicar lo aprendido y reflexionado de la obra de este señor sería la performance de Coco y Guillermo ‘El año del oso blanco’. No encuentro por ninguna parte una foto, pero se trata de los artistas enjaulados ‘vestidos o disfrazados’ de amerindios. Exhibidos ante la gente, conservando sus ropajes como ‘gesto’ de bondad ante sus costumbres, pero enjaulados como animales, diferentes a la gente civilizada, expuestos y tratados como ‘peligrosos’.

PD: ¿OS HABÉIS FIJADO CUÁNTAS VECES HE ESCRITO LA PALABRA INDISTINCIÓN?

 

 

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